Política y sociedad

martes, 8 de octubre de 2013

¡Se “desmorona” Carlos Joaquín!



En primera fila
                       ¡Se “desmorona” Carlos Joaquín!
                                                         
  Si bien es cierto que toda lucha es válida en materia política y que estamos a tres larguísimos años de distancia de la sucesión gubernamental por Quintana Roo, la verdad es que pocos priístas se han atrevido a sacar la cabeza para “destaparse” como eventuales aspirantes a suceder a Roberto Borge Angulo y convertirse en el octavo mandatario constitucionalmente electo de la entidad.
         Con muy pocas o nulas posibilidades, otros más lo hicieron desde el sexenio anterior, o bien suelen hacerlo, sin embargo, con el único objeto de “sumarse al bueno” a última hora para buscar alguna posición o consolidarse, tal y como ocurrió durante la más reciente sucesión, cuando, por lo menos, “aparecieron” hasta 14 aspirantes, asómbrese Usted, hasta simples directores de dependencias.
         Asimismo, se incluyen casos de otros aspirantes que, tan sólo por su “cara bonita”, pero con nula capacidad, se apuntaron en la numerosa lista, aunque, dado su pésimo desempeño en los últimos meses, han desaparecido automáticamente de entre quienes buscan convertirse en Jefe del Ejecutivo, como es el caso de la AUN titular de la Secretaría de Educación en el Estado -empezaremos una cuenta regresiva para su cambio-, Sara Latife Ruiz Chávez.
         El caso de la aún funcionaria es muy particular porque ha sido la única persona que logró unir a los quintanarroenses, pero en contra suya, tras el “despapaye” que armó desde su arribo a la Secretaría, donde corrió personal sin ton ni son, muchos de ellos sin deberla ni temerla -entre ellos al entonces director de Comunicación Social, Jorge Cruz Escalante-, y el tremendo lío en que metió al gobernador con el sector magisterial ¿Se imagina Ud. si hubiera sido gobernadora?
         También de suyo particular es el caso del recién desempacado alcalde de Othón P. Blanco, Eduardo Espinosa Abuxapqui, quien formó parte de esa lista de “suspirantes” y que muy probablemente vuelva a encender sus veladoras por la “silla” del Boulevard Bahía, ahora con menores o nulas posibilidades por su escaso margen de maniobra política desde esta capital, a menos que se la pasara viajando a la metrópoli, como fue el caso de su antecesor, su visiblemente defendido y dolorosamente recordado por los othonenses, Carlos Mario Villanueva Tenorio.
         Tenemos muchos argumentos sobre el tema -seguramente Ud. también-, pero lo cierto es que el hombre sólo tendría posibilidades por decreto divino, no así otros funcionarios, como serán los casos del actual secretario de gobierno y del subsecretario de Turismo federal, Gabriel Mendicuti Loría y Carlos Joaquín González, respectivamente, aunque, repetimos, estamos a demasiada distancia del hipotético caso, y muchas cosas podrían ocurrir.
         Con todo, los dos ex alcaldes de Solidaridad serían dignos rivales en una eventual confrontación, no así el flamante nuevo alcalde de Benito Juárez, Paul Carrillo, a quien, pese a su escaso camino recorrido en la madre polaca, malas “amistades” han comenzado a “inflarlo” -periodistas, entre ellos- y a sobredimensionar sus posibilidades tras haber echado de palacio municipal al PRD… al menos por el momento.
         Las cosas parecerían facilitarse para Carlos Joaquín, primero porque, cual Vicente Fox, se ha requetecontra anticipado a los hechos y los tiempos para armar una pre-precampaña a la pre-precandidatura y segundo porque el propio Mendicuti Loría se ha auto descartado como eventual aspirante a la candidatura y sólo está preocupado por consolidar el sexenio de Borge Angulo, a quien dice deberle sólo lealtad.
         Apenas hace algunas semanas, cuando surgió el insistente rumor sobre la supuesta licencia del mandatario y el ascenso legal del secretario de gobierno, éste dijo que, en el hipotético caso, sólo lo haría para cumplir las formalidades de rigor y no se negaría sólo por tratarse de cubrir parte de un sexenio, ya que no aspira al periodo completo, sino simple y llanamente a “cumplirle como soldado al gobernador”.
         Carlos Joaquín, en cambio, se muestra más entusiasmado que nunca en volver a intentarlo, y armado equipos de trabajo con personalidades de todos los sectores, lo que es perfectamente válido -cada quién se rasca como puede-, aunque con las naturales equivocaciones de cualquier inicio de empresa, en su caso con el nombramiento de sus representantes en la Zona Sur.
         Ignoramos quiénes trabajen para él en el Norte, pero en la región centro-sur confió en dos antiguos conocidos suyos, uno de ellos Francisco Atondo Machado, ex colaborador de Carlos Mario, presidente municipal del desempleo, mientras que el segundo es otro personaje cuyo negro historial indigna a los othonenses: “El Huesito” Moisés Pacheco Briceño.
         También ex alcalde de Othón P. Blanco -pareciera que la mala suerte persigue a este municipio-, el ex funcionario, con poco éxito, se ha dado a la tarea de convocar a sus escasas amistades a sumarse a la tarea de promover la imagen de Carlos Joaquín, aunque con la suya propia nunca ha podido recuperarse del historial que dejó durante el trienio que le obsequió el entonces gobernador Joaquín Hendricks Díaz.
         Lo cierto es que “chico favor” le hace a las pre aspiraciones del funcionario de Turismo, quien ignoramos por qué no buscó peores alternativas que el de quien también fuera Secretario de Administración, subsecretario de Ganadería y titular de la Comisión para la Juventud y el Deporte, de ésta última a punto de seguir rumo a la cárcel por el desvío de 5 millones de pesos en 2004.
         Entonces alcalde de OPB por primera ocasión, el propio Espinosa Abuxapqui heredó de Pacheco Briceño el sospechoso manejo de recursos en la supuestamente fallida millonaria adquisición de camiones urbanos que debió pagar la Comuna, aunque también muy probablemente lo ignore Carlos Joaquín, así como de la sospechoso progreso del rancho “El Unicornio Azul” de Xul Ha, propiedad de Moi.
         Ahora bien, si de ignorar cosas se trata, seguramente el subsecretario de Turismo tampoco sepa cómo maneja Atondo Machado los recursos destinados a promocionar su imagen, aunque, puede Usted creerlo, con fuerte aroma a bebidas etílicas que probablemente le justificará aquél con facturas de “alimentos” de reuniones, o bien con otros conceptos nada difíciles de inventar para los políticos.
         No de balde diversas organizaciones sociales se han negado a trabajar al lado de este personaje que, junto con Pacheco Briceño, vienen dando al traste con una incipiente pre-pre-precampaña. Con “amigos” así, nos preguntamos, ¿para qué hacerse de enemigos?
Por Luis A. CABAÑAS BASULTO*

lunes, 7 de octubre de 2013

Comida “chatarra” y basura, comunes en escuelas


Chetumal.- Pese a que desde inicio del año 2011, entro en vigor la Ley que prohíbe la venta de comida “chatarra” en escuelas, al día de hoy, la mayoría de los planteles de nivel básico del estado, en especial de la Capital, siguen permitiendo de manera deliberada y haciendo caso omiso a estas indicaciones, la venta de  comida chatarra y con altos niveles calóricos, lo cual contribuye a la mala alimentación y a los altos índices de obesidad infantil que se ven reflejados en escuelas.
 

Dicha medica entró en vigor el 10 de enero del año pasado y en un inicio, la venta de comida chatarra en escuelas fue prohibida por los directivos de los planteles y fue bien captada por las cooperativas de las escuelas, no obstante a varios años de haberse aplicado esta Ley, ahora es desobedecida por las autoridades, cooperativas y vendedores ambulantes que rodean las escuelas de nivel básico.

Como se puede apreciar en la grafica, es evidente que los directores de las escuelas, por ejemplo, la  primaria Solidaridad, ubicada en la colonia Solidaridad, es permitido, de manera deliberada la venta de todo tipo de frituras, dulces y demás productos con alto contenido calórico, sin importa el la salud de los infantes que acuden al plantel y quebrantando los lineamientos de dichos artículos.

De igual manera es permitida la venta y distribución de comida con altos niveles calóricos, por parte de ambulantes y tenderos, que tiene sus negocios frente a las aulas, pues con toda tranquilidad, ofrecen dichos productos a través de las rejillas de la barda que rodean las escuelas, sin que alguna autoridad intervenga para evitar que se siga ejerciendo este tipo de venta y sobre todo, la comercialización de comida “chatarra” a alumnos de nivel básico, lo cual es permitido en todos los planteles de la capital.

El principal motivo por la cual directivos de escuelas permiten la venta de comida “Chatarra”, pese a que está prohibido desde años atrás, se debe a la sencilla razón de que reciben cuotas diarias por parte de los venteros, sean de las cooperativas, ambulantes, por permitirles vender estos productos a los escolapios, muchas veces con precios demasiados inflados.

Cerros de basura adornan escuela Primaria Solidaridad

Por otra parte, padres de familia han exigido al director de la escuela Primaria Solidaridad, que busquen un lugar viable, para colocar los cerros de basura y el contenedor de la misma, debido a que desde años, el intendente, sigue colocando la basura que se acumula en la entrada de la escuela, lo que genera incomodidad, pues lejos de soportar los malos olores, genera gran riesgo de infección y moscas, no obstante, sus requerimientos no han sido tomados en cuenta.

De igual manera, esta a problemática se agrava, con el atrás de los camiones recolectores de basura, los cuales no no pasan seguidos por el lugar e incluso tardan hasta una semana en pasar y recogerlas, por lo que ha habido ocasiones, los cerros de basura tardan días en ser retirados del lugar, generando molestia entre los alumnos y padres de familia.

Por ello, padres de familia exigen al director de dicho plantel que busque un lugar donde concentrar la basura y el contenedor, ya que hasta la fecha se sigue colocando en la entrada de la escuela.

sábado, 5 de octubre de 2013

Abuxapqui, ¡con el pie izquierdo!

En primera fila
Abuxapqui, ¡con el pie izquierdo!
Mas, pero muy mal inicio de administración resultó el de quien por segunda ocasión se convirtió en presidente municipal de Othón P. Blanco, Eduardo Espinosa Abuxapqui, sobre quien no habíamos dicho ni media palabra porque no era posible calificar lo que se desconoce, aunque, lamentablemente, columnistas convenencieros, acostumbrados a esos menesteres -claro, por así convenir a SUS intereses- se deshicieron en halagos desde el primer día de ese largo trienio.
Aunque resulte increíble, apenas este jueves leíamos frases como “estamos seguros que hará un buen trabajo”, o bien que cambiaría totalmente la imagen de esta capital por contar con un equipo capaz, con experiencia, y de ahí que nos preguntábamos si realmente hacían un verdadero ANALISIS, ya que, de ser así, tendríamos qué preguntarles si vivimos en dos lugares diferentes, o bien califican de acuerdo con las necesidades de su cartera, pero no del lector, al que se le debe respeto.
Por principio de cuentas, ¿cómo calificar de honesto o bien intencionado a un funcionario cuando incluye entre sus colaboradores a gente de dudosa calidad moral? Se podría “entender” que no le haya quedado más remedio que integrar parte de su Cabildo y hacer campaña con ellos porque así se lo hayan impuesto desde su partido -el PRI, en el caso de Espinosa Abuxapqui-, pero a los demás los nombró él mismo, sin ninguna presión.
Al igual que todo mundo, nos referimos particularmente a los casos concretos de quienes un colega y amigo calificó como “sobrevivientes de la catástrofe villanuevista”, esto es la vitalicia titular de la Contraloría Municipal, Teresita Quivén Feria; el tesorero, César Euán Tun, y el director general de la
Policía Municipal Preventiva, Gumersindo Jiménez Cuervo, la primera de ellas con el caso más “extraño”, aunque más claro.
Si el sentido común no nos falla, el principal objeto de mantener a la desangelada funcionaria es proteger al ex alcalde mitómano, Carlos Mario Villanueva Tenorio, quien, sin ser adivinos, podrá esperar tranquilamente que su padre Mario Villanueva Madrid abandone la cárcel de Nueva York, o bien visitarle cuantas veces desee, ya que cuenta con suficiente tiempo y el dinero que le regateó a los trabajadores del Ayuntamiento -y muy probablemente pellizcó del préstamo de 274 millones de pesos- para ese efecto.
La primera pregunta que se nos vino a la mente con la ratificación de Quivén Feria es si no existen más contadores públicos en Chetumal o por qué el nuevo munícipe no echó mano de las decenas de profesionistas chetumaleños del ramo que ruegan por un empleo digno, por el que se “quemaron” las pestañas durante muchas noches de desvelo. Quizá sea por falta de “padrino”, que no de capacidad, aunque quizá porque “es mejor malo por conocido, que bueno por conocer”.
Y es que para ese efecto, la funcionaria se pinta sola. No de balde fue quien “operó” con el mismo cargo desde el malogrado trienio de Andrés Ruiz Morcillo, cuando, en contubernio con el entonces oficial mayor y el tesorero, Luis Montúfar Bailón y José Gabriel Polanco Bueno, respectivamente, “ajustaron” las finanzas de la Comuna para evitar que aquél Alí Babá o alguno de sus 40 ladrones se fuera a la cárcel a pesar del evidente desastre financiero e irregulares contratos como los de las famosas lámparas “Leds” y permisos para gasolineras, entre otros.
En el caso de Carlos Mario, a quien se llegó a calificar como “Espíritu Santo” porque todo mundo sabía de su existencia, pero nadie lo podía ver, habría ocurrido casi, casi lo mismo, ya que para nadie fue un secreto -excepto para la Auditoría Superior del Estado- que durante la gestión del “Junior” se dio una serie de irregularidades en “TODAS” las áreas del Ayuntamiento, principalmente, por ser más notorio, en Servicios Públicos Municipales, todo ello solapado, “curiosamente” por la Contraloría.
En este sentido, resulta exageradamente obvio que la funcionaria conoció totalmente el entramado manejo de las finanzas municipales, y que, de ser necesario -claro, de existir buena voluntad- pondrían tras las rejas al hijo del ex gobernador preso, aunque también es obvio que Espinosa Abuxapqui está consciente de ello, pero, estamos ciertos, jamás tuvo la intención de castigar a su antecesor. El tiempo nos dará la razón.
Ahora bien, ¿por qué retuvo a Euán Tun? Muy probablemente tampoco por ser el único capaz de manejar recursos públicos ni por el ser el mejor o el único contador de Chetumal. Ya lo adivinó Usted: Por saber el “tejemaneje” de las finanzas municipales, en el entendido de que es más fácil componer las cosas para quien las descompuso, tal y como es más fácil encontrarlas a quien las extravió o escondió.
La más extraña de las ratificaciones fue la de Jiménez Cuervo, quien sólo podría aducir que su fracaso al frente de Seguridad Pública municipal es que nunca lo dejó trabajar a su modo el odiado Bibiano Villa Castillo -de ser así, lo seguirá haciendo, por lo que se ve-, ya que no creemos que haya influido su gusto por las bebidas espirituosas.
De uno u otro modo, se esperaba que quien ascendiera sería el hasta entonces director operativo, Luis Germán Sánchez Méndez, cuya alta preparación académica y profesional universitaria y en el extranjero, así como su experiencia policiaca hubieran sido mejor garantía de resultados, aunque “el gordo” Espinosa no lo vio de esa manera, lo que aprovechó el nuevo alcalde de Tulum para llevárselo como director general.
Sobran temas sobre este malogrado arranque de trienio, entre ellos la pretensión de endrogar de nueva cuenta al Ayuntamiento, ahora con un empréstito por 80 millones de pesos que el munícipe insiste en que no se trata de deuda, sino “de dinero fresco (¿?), aunque también sigue pendiente el tema de otro “nombramiento” de Abuxapqui, el de Normando Medina Castro, pero la columna se hizo demasiado larga, por lo que ya continuaremos con este inicio con el pie izquierdo.
*Luis Angel Cabañas Basulto

Numerable marcha para exigir justicia

Por Daniel Ramos Córdova

Chetumal.- La marcha para exigir justicia y fin de la impunidad, que fue organizada por familiares de  Octavio Góngora y Arena Palacios, programada para las 18 horas de ayer, reunió a miles de ciudadanos que en forma pacífica exigían a la PGJ, esclarecer el caso y detener a los culpables del brutal asesinato.


Los manifestantes también señalan que la juez de distrito sexto es quien encubre y protege a Walter Villanueva, a quien califican como, el principal autor intelectual de los infortunados hechos, por lo que con la detención de este, lograrían atrapar a los autores materiales. 

Es importante mencionar que no solo en Chetumal fue organizada, también miles de personas entre familiares y amigos de los ahora occisos, se manifestaron en el municipio de Felipe Carrillo Puerto, para exigir justicia, pronta y que no quepa más en el estado impunidad, y sobre todo que prevalezca la seguridad, pues de acuerdo a manifestantes, la ciudad capital se ha vuelto en un lugar inseguro y en los últimos meses se han incrementado los asesinatos, mucho de ellos, sin resolverse.

Con pancartas y todo tipo de expresiones pacifica, los manifestantes exigían la pronta solución del tripe homicidio.

Familiares y amigos de Octavio Augusto Góngora Jiménez, Arena Palacios e Itan Augusto Góngora Palacios, convocaron a la sociedad en general para realizar una marcha este miércoles para exigir justicia, luego de que esta familia fuera ejecutada el pasado martes 17 de septiembre y arrojados en un paraje de la periferia de esta ciudad.

Ciudadano se unieron a la marcha la cual inició en los alrededores de la funeraria Gamero, caminaron por la avenida Insurgentes, doblaron hacia avenida Chetumal y se dirigieron hacia la vivienda de los ahora occisos, donde finalizo la marcha para exigir justicia.

miércoles, 2 de octubre de 2013

Exigen justicia

02MARCHAPor Daniel Ramos
Chetumal.- Familiares y amigos de Octavio Augusto Góngora Jiménez, Arena Palacios e Itan Augusto Góngora Palacios, convocaron a la sociedad en general para realizar una marcha este miércoles para exigir justicia, luego de que esta familia fuera ejecutada el pasado martes 17 de septiembre y arrojados en un paraje de la periferia de esta ciudad.
Desde hace varios días los familiares y amigos de la familia inicio con la logística para invitar a los capitalinos a sumarse a esta marcha que se pretende realizar hoy martes a las 18 horas. Dicha manifestación iniciará a la altura de la funeraria Gamero. Los inconformes distribuyeron folletos a lo largo y ancho de Chetumal, con la intención de que la mayor cantidad de personas apoyen este movimiento, que aseguran es necesario para generar conciencia.
A través de los folletón hacen patente su molestia y exigen a las autoridades, estatales y federales, el esclarecimiento del triple homicidio (el ingeniero Octavio Augusto Góngora Jiménez, la maestra Arena Palacios y el bebé de 4 meses de gestación, Itan Augusto Góngora Palacios).
En el documento señalan a Walter Villanueva como autor del asesinato y aseguran que este sujeto al parecer es funcionario de un juzgado. Su calidad de servidor público es el que lo hace protegido de las autoridades estales y federales.
Por lo anterior exigen las instancias encargadas de impartición y procuración de justicia, castigar a este presunto delincuente que tiene un amplio historial delictivo, pues destacan entre otras cosas lesiones en contra de sus parejas y nexos con el crimen organizado.
Los cuerpos de la familia Góngora Palacios, fue encontrada el pasado 18 de septiembre, un día después de que fueran asesinados. El ingeniero Octavio Augusto fue ultimado de seis tiros, uno en la cabeza, mientras que la maestra de dos tiros en la cabeza. El bebé de 4 meses de gestación falleció por asfixia.
La marcha que comenzará en la parte oriente de la ciudad, recorrerá diversas calles de la capital, incluida la zona centro.

martes, 1 de octubre de 2013

El panorama educativo de México


En primera fila
                         El panorama educativo de México
                                                               Por Luis A. CABAÑAS BASULTO*
         Los recientes conflictos magisteriales, que provocaron una seria preocupación en las autoridades gubernamentales por sus consecuencias, también obligaron a la población a abrir los ojos y tener conciencia sobre la problemática del sector educativo que, quiérase o no, otrora precupaba sólo cuando nuestros hijos volvían a la casa por la falta de algún maestro.
            Al radicalizarse el problema magisterial a nivel nacional con el empuje permanente de los trabajadores del sector y la intromisión de agentes “extraños” en Oaxaca, Michoacán Guerrerro, Chiapas y otras entidades, de las que no escapó Quintana Roo por  el decreto de la Reforma Educativa y sus Leyes Primarias, nos dimos a la tarea de revisar importante información que permita una mayor y mejor visión de hechos.
         En este sentido, analizamos el sistema educativo nacional, por principio de cuentas en el financiamiento público de la educación obligatoria, particularmente en el nivel básico, a efecto de identificar los obstáculos y retos que enfrenta la política de gasto público en el sector.
         Como factor central para la promoción del desarrollo de una nación, la educación, con todo y los planteamientos sobre corrupción y mala administración,  ha sido una preocupación constante del gobierno mexicano. La estrategia en el sector se ha concentrado principalmente en consolidar un sistema para ampliar el acceso de la población a esos servicios, con importantes ampliaciones al presupuesto.
         No obstante, mediciones internacionales y evaluaciones nacionales del sistema educativo siguen evidenciando retos para mejorar, lo que obliga a analizar estructura y destino del gasto público en educación para valorar su pertinencia de diseño y contribución al quehacer educativo.
         La educación en México forma parte de las garantías individuales como derecho social consagrado en el artículo tercero de la Constitución, en virtud del cual el Estado está obligado a garantizar la oferta de servicios educativos bajo principios de gratuidad y laicidad. En este precepto, los niveles educativos obligatorios abarcan la educación preescolar, primaria, secundaria y media superior, lo que significa asegurar unos 15 años de instrucción.
         Según el INEGI, en 2010 se registraron 37.4 millones de personas en edad escolar obligatoria (de 3 a 19 años), cifra que representa el 33% de la población total del país, donde sólo 76% asiste a la escuela, mientras que el 24% no recibe alguna instrucción.
         El sistema de educación nacional se conforma por tres tipos educativos -de los cuales los dos primeros son obligatorios- educación básica, media superior y superior, en tanto se distinguen distintos niveles de servicios, así como cuatro tipos de control administrativo y sostenimiento.
         Hasta el ciclo escolar 2012-2013, el sistema educativo nacional atiendía a 33.5 millones de alumnos en todos sus niveles, administraba 250 mil 500 planteles y la plantilla de docentes era de 1.8 millones. La primaria tenía la mayor demanda, con más del 75% de la matrícula, 65% de los maestros y más de 90% de las escuelas.
         Para operar el sistema, las fuentes de financiamiento son los sectores público y privado. El primero reúne aportaciones financieras de los gobiernos federal, estatal y municipal. En 2012, el gasto educativo nacional registró su mayor nivel, con 975 mil 723.3 millones de pesos, de los que la Federación aportó el 62.3 por ciento; los Estados, el 16 por ciento; los municipios, el 0.2 por ciento, y el sector privado, el 21.5 por ciento.
         El gasto privado en el campo educativo se refiere a los recursos que destinan los particulares como usuarios de los servicios, tanto en instituciones públicas como privadas. No obstante, cuantificar el gasto de los hogares implica medir el costo de oportunidad y los gastos tangibles de las familias.
         De acuerdo con la SEP, estas aportaciones privadas superan las de los gobiernos locales a la educación, a grado tal que en 1990, de cada 100 pesos gastados en el sector, 92 procedían del sector público, y el resto del privado, mientras que en 2012, más de 21 pesos provinieron de éste.
         En las últimas dos décadas, el gasto nacional en educación ha presentado una tendencia creciente. Durante los años 90, la tasa de crecimiento real promedio anual fue del 11.4% debido a la creación de nuevas partidas del presupuesto al sector, mientras que, para la década de los años dos mil, la tasa de crecimiento fue del 3.4% anual.
         Por otro lado, pese a que la aportación de la Federación es mucho mayor que la de otras fuentes de financiamiento, en los últimos años redujo sustancialmente su participación. Hasta 1995, contribuyó con 85% del gasto nacional, y desde ese año ha reducido su contribución en más del 20%.
         En torno a la distribución del gasto federal educativo, la educación básica ha sido principal destino de los recursos. En 2012, se le asignó más de 50%; a educación media, 11.5%, y a educación superior, el 22.3%.
         En términos absolutos, el gasto nacional en la materia es más alto respecto al pasado. En 2012, representó 6.3 puntos porcentuales del PIB, mientras que en 1990 era el 4%. Otra comparativa muestra que representó 30% del gasto programable en 2012, y que en el comparativo internacional, se ubica a México por arriba del promedio de países de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE)
         Sin embargo, sólo presenta un panorama parcial, ya que en gasto por estudiante a nivel internacional, está en penúltimo lugar. En el desglose de gasto promedio anual por alumno y nivel educativo, los demás países de la OCDE erogan niveles superiores a los que destina México, lo que no es privativo de nuestro país, ya que Brasil, Argentina y Chile muestran un comportamiento similar.
         Así las cosas, no sólo las comparaciones internacionales sobre el gasto muestran nuestros retos en materia educativa. Los resultados de desempeño del sistema educativo del país y las habilidades educativas de los alumnos sugieren una amplia disociación entre los objetivos de gasto y sus efectos.
        

*Luis Angel Cabañas Basulto, periodista yucateco avecindado en Chetumal, Quintana Roo, con más de 35 años de trayectoria como reportero, jefe de información, editor y jefe de redacción de diversos medios de información, también ha fungido como Jefe de Información de dos ex gobernadores y tres presidentes municipales, y publicado tres libros.